Marat-Sade de Peter Weiss
Versión: Alfonso Sastre
Dirección: Andrés Lima
Compañía Animalario
Teatro María Guerrero
Persecución y asesinato de Marat representado por el grupo teatral de la casa de salud de Charenton bajo la dirección del Señor de Sade. Así presenta la Doctora Coulmier, Lola Casamayor, el audaz trabajo de los pacientes al auditorio.
Un texto extremadamente difícil, una conjunción difícil del sanatorio y el vodevil y, tres horas de representación hicieron de este Marat-Sade un hueso duro de roer.
Hasta el descanso me mantenía frío, únicamente la intervención de Sade, Alberto San Juan, despertaba en mi cierto interés, y es que cierta sensación de urgencia me mantenía, qué le animaba a hablar. Sin embargo, todo fue empezar y se me venía encima irremisiblemente, por vacía, por falsa, por excesiva, inverosímil, en suma.
Utilizando una metáfora, el texto está a tal altura que los actores no hacen sino un ejercicio de funambulismo, en el que necesariamente se han de desequilibrar, la interpretación baila de uno a otro extremo de la cuerda para, cuando mantiene la verticalidad, resultar forzada. Este ejercicio sumado a la apuesta escénica, vodevilesca, resultaba de una complejidad y artificiosidad extrema, por momentos innecesaria, donde uno a duras penas encontraba el motivo por el cual permanecer pegado a su butaca.
Por qué, me pregunto, qué impulsaba a los personajes a hacer lo que hacían, qué fin perseguían... ¡Sí, es una casa de salud! Pero, no está justificada la sucesión de, como decirlo... ¡hechos, desvaríos, canciones (momento Doors incluido)? Todavía me pregunto con qué fin se representaban determinadas escenas, ¿la revolución?
Un hecho, aún accidental, al término de la obra me sirve para concluir, no sé que me dolió más si el chichón al levantarme o la propuesta de Animalario.


lucas dijo
La Obra de Marat Sade es muy buena y hay unos actores bastantes buenos nadie se puede perder la obra para ver un FERNANDO TEJERO que lo borda
7 Abril 2007 | 10:13 PM