Dirección y escenografía:

Gerardo Vera

Versión:

Juan Mayorga

Actores:

Francesc Orella, Elisabet Gelabert, Olivia Molina, Walter Vidarte, Enric Benavent, Israel Elejalde, Ester Bellver, Rafael Rojas, Chema de Miguel, entre otros.


Teatro Valle Inclán

Un texto, una vez más, brillante, en manos de grandes actores... No, podría hablar sobre las bondades del autor, de cualquiera de los actores, de la vigencia de los motivos, el hecho dramático, pero no lo voy a hacer, se ha escrito al respecto, elogiando en la mayoría de los casos los trabajos de unos y otros. Es verdad que tan sólo entidades como el CDN pueden permitirse el poner en escena a cerca de treinta personas con la calidad y garantías suficientes para que el resultado sea óptimo.

Yo, rendido al oficio de Orella, (El rey se muere, Teatro Abadía), no podía tener mejor disposición. Decir que a la salida tuve ocasión de verle en el bar en el que se reúnen los actores después de la función. Me vi tentado de acercarme, no en una sino en varias ocasiones, pero, no por vergüenza, como me recriminaba un amigo, sino por respeto, me mantuve a buena distancia. Orella no deja de ser una persona, me refiero en particular a Orella pero podría englobar a cualquiera de los miembros de la compañía, que después del trabajo quiere tomarse una caña con sus compañeros, fue por eso, por no invadir su intimidad, su espacio... A pesar de lo mucho que le estoy agradecido, por este o cualquier otro trabajo que he tenido ocasión de verle, es un regalo, es, una forma de hacer teatro, que decía una amiga. Y es que, aún hoy, cada vez que se apagan las luces en el patio de butacas, y da comienzo la obra, una sacudida me recorre de uno a otro extremo.

Aunque me centro en demasía tal vez en Orella, lo siento es debilidad, no me olvido de Gelabert (también, El rey se muere), Walter Widarte (recientemente en Barcelona, mapa de sombras), Israel Elejalde (Largo Viaje hacia la noche) y, grata sorpresa, Olivia Molina, a la que me resistí a ver el año pasado por su compañero de reparto.