Cabaret de palabras. La definición no puede ser más acertada. Bajo los focos uno es capaz de ver las piruetas y compases de saltimbanquis y cómicos... este es el peculiar ropaje del que se sirven palabras e imágenes. Un ejercicio ameno, divertido y original que, sin mayores pretensiones, juega con la palabra. Asociaciones, Neruda a compás de los niños de San Ildefonso, armonía, contrapunto, cascadas de palabras coparon el escenario. Las “directoras de pista”, excepcionales en su cometido, nos sorprenden y zambullen en lo circense en lo cabaretero del lenguaje, de la palabra.

Personalmente me parece de un atractivo añadido el que el ejercicio se centre en la palabra. El lenguaje nos vertebra como persona, opino, creo, pienso, sin embargo, y a raíz de la obra, ¿son tan relativos los significados que adoptamos?
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Por último, no puedo por más que hacerme eco del estreno de:
Un enemigo del pueblo” de Henrik Ibsen.

Dirección: Gerardo Vera
Versión: Juan Mayorga
Actores: Francesc Orella, Enric Benavent, Israel Elejalde, Elisabet Gelabert, Olivia Molina, Walter Vidarte, Chema de Miguel y Rafael Rojas.
Teatro Valle-Inclán de Madrid. 25 de enero a 25 de marzo

Sobre el estreno dice El País, Rosana Torres:

“El Valle-Inclán acoge estos días al numeroso reparto y a un gran equipo de técnicos y creadores que van encajando las piezas que harán posible contar esta historia teñida de matices ecologistas. La de un médico (doctor Stockmann) que trata de denunciar que las aguas del balneario que sostiene económicamente a toda una población están contaminadas; pero en su intento se enfrenta a toda la ciudad y concluye: "¿De qué sirve la razón cuando no se tiene el poder?".”

Podría seguir pero es mejor que lean el artículo, de mi opinión ya hablaremos una vez la haya visto.