Categoría: proscenio
18 Julio 2007
‘hay quien dice que tras los asesinatos de Santa Teresa se encuentra el secreto del mundo’
Así termina la tercera parte de la teatralizada 2666 Roberto Bolaño.Adaptación de incalculable valor de Álex Rigola y Pablo Ley presentada en el marco de El Grec, Barcelona. Ingente labor la de uno y otro que recrean e intensifican un texto que lo fue para ser leído; en poco más de cinco horas se debaten diálogo y una sugerente escenificación.
La obra se compone de cinco partes, cada una de ellas con un hilo argumental y tratamiento propios, que confluyen de uno u otro modo en Santa Justa, Ciudad Juárez, y la figura de Archimboldi.
La parte de los críticos. La contraposición de un entorno académico con las relaciones afectivas que se establecen entre cada uno de los críticos y/o conocedores de Archimboldi.
La parte de Amalfitano. Amalfitano, el huido, recala sin saber muy bien como en Santa Teresa donde se suceden la que pudo ser la conversación con su, digamos, exmujer y se sugiere el momento por el que pasa una mujer que trata de cruzar la frontera. Son dos historias, la una hablada, la otra sugerida, que se solapan y se entienden paralelas.
La parte de Fate. No, Santa Teresa no muestra su verdadera cara sino en espacios difusos. Juego de luces y sombras, ritmos bailables, a un tiempo maquinales, y un reducido, mínimo, espacio que a modo de insectario sirve para mostrar los ejemplares claveteados sobre un fondo verde, verde baño.
La parte de los crímenes. El cuerpo de una mujer desnudo y ensangrentado en mitad del desierto es estudiado por un agente en busca de pruebas que clarifiquen cómo, a manos de quién, ha muerto. Su actitud voluntariosa será reprendida por superiores y hombres más habituados ya, hastiados incluso. La escena es brutal, brutal y plomiza; comentarios bajos y degradantes, chistes, en torno al cadáver dan pie a lo que, ya sola, pudo ser su muerte. Para ello se sirve únicamente de su voz, de súplicas, de lamentos, de lloros, basta oírla para que uno se sienta sobrecogido, violentado, pudoroso, dolido, avergonzado. Sin ser precisa una sola acción, un solo gesto, basta oírla. Las súplicas y lamentos de la mujer muerta y un listado de los nombres de las mujeres asesinadas aturden finalmente al espectador. Cuando uno piensa que no es posible, que no pueden ser tantas las mujeres asesinadas, cuando uno se siente verdaderamente abrumado la sucesión de nombres no ha hecho más que empezar.
La parte de Archimboldi. Desvela los que fueron los pasos del soldado que se hace llamar Archimboldi. Figura pétrea, inánime, que únicamente percibimos en la distancia, fotograma a fotograma.
Lo cierto es que a Rígola le debo ese espléndido “Largo viaje hacia la noche” que tuve ocasión de ver en el Teatro Abadía. Por cierto, uno de los actores que vi entonces asistía como público, Israel Elejalde, también, Francesc Orella... presentes ambos en “Un enemigo del pueblo”... el mismo Alejandro González Iñárritu compartía asiento en el patio de butacas. Lo que para mí no dejaba de ser una extraordinaria circunstancia. De algún modo el poder compartir, aunque sea como público, la vivencia con aquellos que no me han sino emocionado es poco menos que mágico.
En suma el programa de El Grec resultaba especialmente sugerente, alguna de las obras que no pude ver entonces espero poderlas ver en esta temporada que entra, Fedra, también presentada en el Festival de Mérida, me pongo en manos de Mayorga y confiado me tragaré el prejuicio e iré a verla a pesar de Fran Perea. Temporada que se presenta más que atractiva con un plantel del Festival de Otoño que ya ha sido presentado, día 10, ojo que para algún espectáculo casi no quedan entradas. Entre otras quisiera ver:
Happy days, Nacional Theatre of Great Britain.
El conquistador, The Lucidity Siutcase International.
Espía a una mujer que se mata, Veronese.
El maletín, Josep María Mestres.
Il Ventaglio, Piccolo Teatro di Milano.
Tirant lo Blanc, Bieito.
The Grand Inquisitor, Théâtre des Bouffes du Nord, -y sí, ya tengo la entrada-.
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10 Mayo 2007
Domingo, 29 de abril, tengo la oportunidad de asistir a la representación del texto de Albert Espinosa, Idaho y Utah (Nanas para nenes malitos), brillante, conmovedor, escrito desde el humor y el cariño. Una “fiesta de despedida del sueño” es el pretexto para, en la azotea de un edificio cualquiera, recuperar a personas que tuvieron que ver con los sueños de Idaho, Andreu Rifé.
Me pregunto, qué es en definitiva el teatro, es creer. Son personas dispuestas a creer, unos, sobre el escenario, creen su papel, creen en las razones de sus personajes; otros, en el patio de butacas, cerca, quieren creer. Por qué esta introducción, porque, también en el patio ocurren cosas, ni mucho menos relevantes, pero que crean un clima, a mi izquierda tengo a una persona que toma nota a mandíbula batiente (por cierto que he vuelto a coincidir con él, ayer, Splendid’s* de Genet, su inconfundible libreta le delataba), delante de mí tengo a una afamada actriz, a la derecha, los que parecen amigos o familiares de los actores, lo denota la familiaridad de sus gestos, la desenvoltura, al final de la obra así puedo corroborarlo. Actores y público, estamos allí por la obra, pero ninguna representación es igual, cada día es distinta, esa es la suerte y el arte del teatro, es un arte efímero, efímero y no exento de tragedia, y es que ¿no es trágico que una vez uno salga de ese espacio se pierda?
Es entonces que empiezo a fantasear con la idea ‘efímero.com’, porque, por qué no recoger todos aquellos eventos de carácter efímero, aquellos que de otro modo sólo perdurarán en la memoria, por qué no disponer con el tiempo de tres, cinco, cien audiciones de la obra, cada una con una propuesta artística distinta ¡Qué increíble recopilación cultural! Dónde va a parar todo ese acervo cultural ¡alguien imagina la repercusión, el legado cultural? Dice Cioran, idea que comparto en cierta medida, que la patria de uno es su lengua, ¿imaginan el número?
Me pregunto, qué hubiera sido de la música que no se grabara, qué hubiera sido de, por ejemplo, las variaciones Goldberg, Glenn Gould, me pregunto si hubiera tenido acceso a ellas de no haber sido grabadas. Y ahí están, en YouTube, un libro, El malogrado, me llevó hasta ellas.
Por qué no puedo comprar el libro a la salida, no sería preciso tenerlo impreso, cabría pedirlo bajo demanda, lo quiero con esta pasta, con este tipo de letra, con este papel; por qué no puedo escuchar la obra, por qué no puedo descargarla, es trágico ¿no?
Después de darle alguna vuelta caigo en la cuenta de que el que pudiera compartirlo es una amenaza, porque se vulnerarían los derechos de los autores. En suma, tengo que proteger los derechos de los autores para que no se divulgue ilícitamente, tengo que impedir que, si no es de la manera oficial, otras personas puedan disfrutarlo. Qué derecho ampara el que no se divulgue ese conocimiento, dónde está el equilibrio.
Cabría pensar que el público dejaría de ir al teatro, pero no lo creo, el de teatro es un público fiel, serviría a lo sumo, para que personas que a priori no van a ir, tuvieran acceso a, por ejemplo, una lectura dramatizada. Serviría para que los que ya van al teatro, tuvieran ocasión de profundizar aún más.
Cabría pensar igualmente que se dejaría de ir por la competencia que pudiera suponer, sin embargo, cabría publicar el audio de la obra una vez hubiera finalizado su representación.
Es desolador, sólo quiero leer el libro de tantas y tantas obras que me han embriagado, sólo quiero escuchar aquellas obras que por falta de tiempo o distancia no he tenido ocasión.
¿Es posible?
--
* Débiles aplausos. La obra me dejó un tanto frío, el escenario impresiona pero la propuesta, ufff, una banda de yonquis metidos a secuestradores, lo de yonquis lo digo por las maneras, por la presencia, la compostura, no lo digo de manera despectiva. La fraternidad de los miembros de la banda, la libertad desde la que hablan, por cierto que me recuerda en alguna medida a la Canción del pirata de Espronceda, les lleva a tomar la decisión que nunca antes tomaron, rendirse, ellos los gansteres, y lo hacen ante el aturdimiento de un falso policía. Un texto interesante en el fondo que no me ha llegado en las maneras, atropellado y que sólo por momentos cobraba cuerpo. Quizá porque esperaba más.
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23 Abril 2007
Remansos – Coming Together – Gnawa
Director Artístico: Nacho Duato
Teatro Gran Via
No soy, si quiera, un ‘pequeño’ conocedor de la Danza, a buen seguro no puedo hablar con autoridad sobre este u otros asuntos, a pesar de que, a veces, me envalentono e imprudentemente me sirvo dar una opinión. Y lo hago por entender, por recrear, por revivir, en este caso, lo visto.
Porque el valor estético y expresión de la danza no tiene igual. Es un deleite físico, visual, primordial, y es que unido a la música hace que uno quiera extender sus manos y extremidades para captar las vibraciones y dejar que estas operen en uno. Estando a tan sólo dos filas uno siente el esfuerzo; oye la respiración, el cuerpo que al caer emite un quejido, leve; uno y otro que como si de un solo cuerpo se tratara van y vienen, confundiendo la vista; sorprendidos brazos y piernas que nunca supieron más que de andar y correr. Es irracional e impulsivo el movimiento que imprime, es tacto, es material, es ser, ser y querer.
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19 Abril 2007
O El fragor del golpe.
Hará unos años, cinco, pude ver en Cuarta Pared una obra titulada ‘La escala humana’, obra, compañía y asunto argentinos que me recordaban en cierta medida a la de Veronese; la vestimenta, el discurso, la pose, el clima, las manos... incluso la disposición del escenario, una mesa de comedor, me trajeron el recuerdo de esta obra, con la que comparte, a mi modo de ver, muchos puntos en común.
‘La escala’ siendo un ejercicio intenso, dramático, mantenía un equilibrio, mantenía una verosimilitud. Verosimilitud a la que aspira ‘Mujeres’ que, sin embargo, sucumbe ante el fragor del golpe. Que el ruido viene motivado de la tensión, que el texto y su propósito son atropellados y esquivos.
‘Mujeres’ quiere ser más, el pretendido guión extracta el que es el propósito de la obra. La escena descrita por Ulrika, Blanca Portillo, pone un contrapunto brutal e ideal a las escenas que se sucederán. Es este contrapunto, poético, brillante, el punto de partida para sumergirnos en, sí, las miserias de seis personajes desquiciados, sensibles, animales, impredecibles. Es a continuación que el texto queda a medio camino, falto de consistencia, falto de genio, al menos a la altura del guión del Ulrika, (mujer que tras haber cometido un asesinado se conforta en la contemplación de las sensuales ancas de los caballos). Las relaciones violentas, humilladas, lascivas son el trasunto de la obra. Los personajes, las escenas, incomodan, sobresaltan, sacuden. Destaco, al hilo, unas palabras de ‘la Portillo’, extraídas de El País:
‘El teatro tiene que ser un revulsivo, no es evasión; para evadirse y fantasear ya está el parque de atracciones, el teatro está para pensar, lo cual no significa que no sea divertido, pero tiene que transformar al espectador’
Por cierto, qué bueno ver a Susi Sánchez de nuevo, entonces guiando los pasos del Rey Berenguer I, recuerdo atónito.
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16 Abril 2007
Mujeres soñaron caballos de Daniel Veronese
Director: Daniel Veronese
Intérpretes: Blanca Portillo, Ginés García Millán y Celso Bugallo
Teatro Valle-Inclán. 12 de Abril de 2007 hasta 3 de Junio de 2007
Rosana Torres en la Guía del Ocio:
"Esta inquietante obra, llena de aspectos bergmanianos e incluso chejovianos, nos habla de tres hermanos y sus parejas, que se encuentran en una cena familiar que no consigue llevarse a cabo. Los seis personajes están en un austero salón, dejan entrever pequeños recortes de sus vidas. Las pequeñas miserias se cuelan en los diálogos y algo en la tensión del ambiente hace prever un final trágico."
Splendid's de Jean Genet.
Versión de Mauro Armiño
Director: José Carlos Plaza
Intérpretes: Helio Pedregal, Antonio Zubalburu y Patxi Freytez
Teatro Valle-Inclán. 19 de Abril de 2007 hasta 3 de Junio de 2007
Rosana Torres, también, dice:
"El gran e irreverente Jean Genet nos cuenta en esta pieza como un grupo de secuestradores (siete miembros de la banda y un policía) se encuentran en un hotel de lujo, el Splendid's, rodeados por la policía. Han secuestrado a la hija de un millonario y piden un rescate. Pero uno de ellos ha matado a la joven. Para salvar la situación y retrasar el asalto de las fuerzas policiales, el jefe de la banda decide ponerse el vestido de baile de la muerta y bajo ese disfraz se asoma a los balcones del hotel.
"Esta es la engañosa trama de esta falsa pieza policíaca que nos presenta un texto metafísico dentro del marco una novela negra" dice Plaza quien avisa que en realidad estamos en una pieza que profundiza en el acto del travestismo y la necesidad de apariencia ante los demás en un clima de metralletas y gángsteres americanizados."
***
Idaho y Utah de Albert Espinosa
Compañía: Cía. Pelones y Teatre Tantarantana
Director: Albert Espinosa
Intérpretes: Andreu Rifé, Albert Espinosa y Rebeca Comerma
Teatro María Guerrero. 4 de Abril de 2007 hasta 29 de Abril de 2007
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20 Marzo 2007
O más fielmente “El teatrero”, como prefiere Miguel Sáenz, traductor.A pesar de lo cual me quedo con el título arriba reseñado. Al inicio del libro Miguel Sáenz destaca la opinión que ya en su día emitió el crítico Gotthard Böhn y que extracto a continuación:
“La creación poética de Bernhard ha alcanzado entretanto altas regiones, en las que el genio y la rutina descarada, la sagacidad más aguda y la idiotez pura apenas se distinguen. De lo excelso a lo bobo no hay más que un paso... Bernhard se repite, pero no hay que pedirle otra cosa, sino siempre lo mismo, siempre distinto, siempre mejor.”
Bruscón, el actor oficial, el mayor actor de todos los tiempos (título que en ocasiones obtiene a la fuerza), el que tiene conciencia de corresponder a una misión. La victima de una pasión, es un impulso vital, ya a los diecisiete, “ansioso del espíritu de lo creador”, o es un abandonarse al arte, a la más elevada compresión del arte*.
Bruscón y su Rueda de la Historia, epílogo ya no de la obra sino de la vida del actor, perdón, del artista, (“un actor con talento es como un agujero del culo en el rostro”). El valor simbólico de la obra es innegable en la vida de una persona que renuncia a favor de su arte. Cada representación, en la que se rodea de los más insignes pensadores y artistas, es la aniquilación de la humanidad, tras la cual nada sobrevive al artista.
Quién, con palabras y objetos tan elevados, no cae envilecido, amargado, esos pueblos austriacos, el día de la morcilla, la mujer... enemigos todos.
--
* Tras leer la obra no puedo evitar cierto paralelismo, continuación mejor dicho, con el asunto de “El malogrado”, obra, también de Bernhard, en la que, en tono intimista y subjetivo, se nos presenta la amistad de tres virtuosos del piano y las que serán sus vidas tras conocer a Glenn Gould, genio y fin del anhelo artístico de ambos.
“lo mató la falta de soluciones en la que, durante casi cuarenta años, se metió tocando, pensé”
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8 Marzo 2007
Dirección: Juan Pastor
Reparto: María Pastor, Alex Tormo, Raúl Fernández, Andrés Rus
Guindalera
Jerry y Emma se aman y su amor teje un laberinto de traiciones, civilizadamente aceptadas, que se extienden más allá de las relaciones conyugales y de amistad. Emma traiciona a su marido, Jerry a su mejor amigo y a su mujer, pero Robert también ha estado traicionando a su mujer Emma. La traición va más allá y Robert y Jerry, figuras de éxito en el mundo de las publicaciones, traicionan sus carreras y la visión que tenían sobre su profesión en su juventud. Así la traición se extiende hasta convertirse en la del ser humano que se ve atrapado por unos impulsos contradictorios y unas normas sociales inventadas para no ser cumplidas, lo que le lleva a traicionarse a sí mismo.
Harold Pinter, también en el Teatro Español de la mano de Alfonso Ungría presenta:
"Un ligero malestar / La última copa"
Dirección: Alfonso Ungría
Reparto: Chema Muñoz, Aitor Mazo, Cristina Samaniego
Programa doble que Rosana Torres daba a conocer en El País y del que extracto un breve fragmento:
Un ligero malestar, dada a conocer en España hace tres décadas por William Layton y José Carlos Plaza, es una obra cercana al teatro del absurdo llena de aromas toporianos. De manera divertida e irónica, nos habla del miedo a los "diferentes", que hace que les veamos como enemigos potenciales. La última copa aborda sin tapujos el terrorismo de Estado. Pero, sobre todo, ambas nos enseñan que los detentadores del poder, sea éste el que sea, si se les observa detenidamente, muestran casi impúdicamente sus propias miserias y pequeñeces y podemos verles como seres insignificantes.
Por último, en el marco de la Muestra de Teatro de las Autonomías se presenta:
"El viaje a ninguna parte" de Fernando Fernán Gómez
Dramaturgia: de Arturo Castro
Dirección: Arturo Castro
Compañía: Teatro Margen (Asturias)
10 03 07 > 11 03 07 Teatro Fernando de Rojas (Círculo de Bellas Artes)
El viaje a ninguna parte cuenta en clave de comedia las peripecias de una compañía de repertorio por los pueblos de La Mancha en la posguerra española y sus dificultades de supervivencia frente a la "desleal" competencia del cinematógrafo.
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7 Marzo 2007
Versión: Alfonso Sastre
Dirección: Andrés Lima
Compañía Animalario
Teatro María Guerrero
Persecución y asesinato de Marat representado por el grupo teatral de la casa de salud de Charenton bajo la dirección del Señor de Sade. Así presenta la Doctora Coulmier, Lola Casamayor, el audaz trabajo de los pacientes al auditorio.
Un texto extremadamente difícil, una conjunción difícil del sanatorio y el vodevil y, tres horas de representación hicieron de este Marat-Sade un hueso duro de roer.
Hasta el descanso me mantenía frío, únicamente la intervención de Sade, Alberto San Juan, despertaba en mi cierto interés, y es que cierta sensación de urgencia me mantenía, qué le animaba a hablar. Sin embargo, todo fue empezar y se me venía encima irremisiblemente, por vacía, por falsa, por excesiva, inverosímil, en suma.
Utilizando una metáfora, el texto está a tal altura que los actores no hacen sino un ejercicio de funambulismo, en el que necesariamente se han de desequilibrar, la interpretación baila de uno a otro extremo de la cuerda para, cuando mantiene la verticalidad, resultar forzada. Este ejercicio sumado a la apuesta escénica, vodevilesca, resultaba de una complejidad y artificiosidad extrema, por momentos innecesaria, donde uno a duras penas encontraba el motivo por el cual permanecer pegado a su butaca.
Por qué, me pregunto, qué impulsaba a los personajes a hacer lo que hacían, qué fin perseguían... ¡Sí, es una casa de salud! Pero, no está justificada la sucesión de, como decirlo... ¡hechos, desvaríos, canciones (momento Doors incluido)? Todavía me pregunto con qué fin se representaban determinadas escenas, ¿la revolución?
Un hecho, aún accidental, al término de la obra me sirve para concluir, no sé que me dolió más si el chichón al levantarme o la propuesta de Animalario.
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